Brasa, no plancha
Encina y sarmiento. El humo forma parte de la receta, no es un accidente.
Parrilla de encina en el centro de Barcelona. Carne madurada, brasa viva y el tiempo suficiente para que la sobremesa se alargue hasta que cierre la cocina.
Comer carne se ha vuelto rápido. Plancha, temporizador, plato en seis minutos y la cuenta antes del café. Nosotros hacemos lo contrario: encendemos a las once de la mañana y dejamos que el fuego decida cuándo está.
Encina y sarmiento. El humo forma parte de la receta, no es un accidente.
Sabemos de qué animal viene cada pieza y cuánto tiempo lleva madurando. Te lo contamos si preguntas.
La mesa es tuya toda la noche. Ni segundo turno ni prisa disimulada.
Encendemos con encina y terminamos con sarmiento. La brasa entra a 600 °C y baja durante el servicio: cada corte se cocina en el momento exacto en el que la parrilla está a su temperatura, no cuando toca. Es más lento, es menos rentable, y es la única razón por la que sabe así.
"Pedimos la parrillada para dos y sobró. La entraña estaba a punto exacto."
"Es de los pocos sitios en Barcelona donde no te levantan la mesa a las once."
"El pan con grasa de chuletón vale el viaje él solo."
Para 2 personas · Bebida incluida · Entrantes, parrillada completa, guarnición y postre
Disponible de martes a domingo, mediodía y noche.
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